Padre Esteban animó la fiesta de su cumpleaños 112
En la parroquia San Damián de Molokai tuvo lugar la celebración central de Santiago por los 112 años del natalicio del Padre Esteban Gumucio. Fue una eucaristía marcada por la unidad, la música, los testimonios y la gratitud por su vida y legado. Participaron también la parroquia vecina San Pedro y San Pablo y el movimiento Encuentro Matrimonial.
Las cruces de las parroquias hermanadas por el carisma de los Sagrados Corazones —San Damián de Molokai y San Pedro y San Pablo— presidieron la procesión de entrada al templo, acompañadas por el pueblo de Dios. Fue un rito simbólico de unidad, como el Padre Esteban se merecía al celebrarse los 112 años de su natalicio.
La eucaristía con que ambas parroquias hicieron memoria de su cumpleaños se celebró el sábado 12 de septiembre, por la tarde, en la parroquia San Damián de Molokai, en la comuna de San Joaquín. Por primera vez, esta comunidad cristiana organizó la liturgia y se esmeró en cada detalle. Entre ellos, sorprendió una imagen muy realista, de tamaño natural, del Padre Esteban, que recibía a los asistentes y luego sirvió para que todos pudieran fotografiarse con ella. Los propios celebrantes no perdieron la oportunidad de posar.
La liturgia, animada por Laura Barriga y Antonio Pulgar, estuvo marcada por las canciones con letras del Padre Esteban, proyectadas en pantalla gigante para que la asamblea pudiera cantarlas. El coro parroquial, integrado por al menos diez personas, reunió a intérpretes de diversos instrumentos musicales. Valentina Cárcamo, una joven integrante del coro, destacó con su hermosa voz al entonar el salmo responsorial.
Las oraciones fueron introducidas con frases inspiradas en los escritos del Padre Esteban y presentadas mediante audios. Todo contribuyó a crear un ambiente festivo, que concluyó con la entonación del tradicional «Cumpleaños feliz» y un compartir de chocolate caliente o té, acompañado de dulces. Así se vivió una tarde cálida, anticipando la primavera, en torno a la memoria del Siervo de Dios.
Uno de los momentos más emotivos fue el de los testimonios durante la homilía. El padre Sandro Mancilla, superior provincial de la Congregación de los Sagrados Corazones, presidió la eucaristía y reflexionó inicialmente sobre el perdón y la misericordia, a partir de las lecturas bíblicas correspondientes al XXIV Domingo del Tiempo Ordinario, cuyo Evangelio invita a perdonar «setenta veces siete».
Luego preguntó quiénes se habían confesado con el Padre Esteban. Cuatro personas compartieron sus experiencias y destacaron sus cualidades de diálogo y escucha, cercanía, comprensión y santidad.
A la parroquia San Damián, junto con las comunidades cristianas que la conforman, llegaron delegaciones de la parroquia San Pedro y San Pablo, del movimiento Encuentro Matrimonial, representante de la familia, de la Comisión de la Causa de Canonización y de la Comisión de las Causas de Canonización que coordina la Conferencia Episcopal de Chile.
Además del padre Sandro Mancilla, concelebraron los religiosos de los Sagrados Corazones Juan Cofré, párroco moderador de San Damián de Molokai; Magín Vega, párroco de San Pedro y San Pablo; y los sacerdotes Sergio Silva y Gustavo García. Participaron también los diáconos permanentes de San Damián Carlos Tejos, José Cabello y Hugo Ramírez, junto con René Alvarado, diácono de San Pedro y San Pablo.
Las personas que participaron en la organización de la liturgia manifestaron su satisfacción y alegría porque "todo salió bien y hermoso y porque vino mucha gente". / APN
Fotos Ana Calfucoy y Aníbal Pastor


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