Sembrador de Justicia

El Padre Esteban fue siempre cercano con las personas marginadas, con los pobres y sufrientes. En las situaciones de injusticia fue sembrando bondad, paz, defensa de la vida y, por sobre todo, confianza en la presencia de Dios que los sostenía siempre. Trabajó siempre por una justicia fundada en el amor, tal y como nos lo reveló Jesucristo. Con su acción dio testimonio de la dignidad de todo ser humano y de la firme esperanza en que la paz es posible.
Durante la dictadura militar (1973- 1990) participó activamente en la denuncia de las injusticias y en la defensa de los derechos humanos. Símbolo de este compromiso es la Cantata de los Derechos Humanos, de su autoría, que fue estrenada en la Catedral de Santiago en noviembre de 1978, en la clausura del Primer Simposio Internacional de los Derechos Humanos.



